jueves, 24 de abril de 2014

Romanos 1;20-23
20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.
22 Profesando ser sabios, se hicieron necios,
23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

    Análisis de Romanos 1;20-23
Nadie creyó e el a pesar deber las grandes proezas que había realizado 
Catecismo 28
28 De múltiples maneras, en su historia, y hasta el día de hoy, los hombres han expresado su búsqueda de Dios por medio de sus creencias y sus comportamientos religiosos (oraciones, sacrificios, cultos, meditaciones, etc.). A pesar de las ambigüedades que pueden entrañar, estas formas de expresión son tan universales que se puede llamar al hombre un ser religioso:
Dios «creó [...], de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra y determinó con exactitud el tiempo y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen a Dios, para ver si a tientas le buscaban y le hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros; pues en él vivimos, nos movemos y existimos» (Hch 17, 26-28).

Salmo 63
 1 Salmo de David. Cuando estaba en el desierto de Judá.
2 Oh Dios, Tú eres mi Dios, desde la aurora te busco;
mi alma está sedienta de ti, mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
3 Quisiera contemplarte en tu santuario viendo tu fuerza y tu gloria.
4 Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios.
5 Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote.
6 Me saciaré como de enjundia y de manteca
y mis labios te alabarán jubilosos.
7En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti
8 porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo.
9 Mi alma está unida a ti y tu diestra me sostiene.
10 Pero aquellos que andan buscando mi muerte
bajarán a las profundidades de la tierra,
11 Serán entregados a la espada, servirán de presa a los chacales.
12 Pero el rey se alegrará en Dios,
se gloriarán los que juran por él,
porque se hará callar a los mentirosos.


 Análisis del salmo 63
Bienaventurado quien sufre



PASCUA POLITECNICO NACIONAL DEL CALLAO carocancha armas 5 B




¿Que es la Pascua?




El tiempo pascual es el más fuerte de todo el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas hasta Pentecostés. Es la Pascua (paso) de Cristo, del Señor, que ha pasado el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas, hasta Pentecostés. Es la Pascua (paso) de Cristo, del Señor, que ha pasado de la muerte a la vida, a su existencia definitiva y gloriosa. Es la pascua también de la Iglesia, su Cuerpo, que es introducida en la Vida Nueva de su Señor por medio del Espíritu que Cristo le dio el día del primer Pentecostés. El origen de esta cincuentena se remonta a los orígenes del Año litúrgico.


El Cirio Pascual


Es el símbolo más destacado del Tiempo Pascual. La palabra "cirio" viene del latín "cereus", de cera. El producto de las abejas. El cirio más importante es el que se enciende en la vigilia Pascual como símbolo de cristo – Luz, y que se sitúa sobre una elegante columna o candelabro adornado.


Viviendo la Semana Santa en Familia


La Pascua no es la excepción. Como católicos que somos, la Pascua es la celebración litúrgica más importante del año. Es un día en que reafirmamos nuestra fe en la Resurrección de Cristo entre los muertos. Pero, para la mayoría de los chicos, es el día en que el conejo de Pascua les trae una canasta llena de dulces y regalos. Les garantizo que si ustedes le preguntan a cualquiera de sus hijos menores de 10 años que escojan entre ir a Misa para celebrar la Resurrección de Cristo o participar de una fiesta con conejo pascual incluido de seguro este gracioso animal ganaría.


¿Verdaderamente resucitó Jesucristo?
Entre uno de los rasgos característicos de la figura de Jesucristo, que contrasta tremendamente con su condición divina, fue la humillación extrema que sufrió en la hora de su muerte. Una paradoja absoluta. El que ha manifestado ser el propio Hijo de Dios, aquel que reunía a las multitudes y arrastraba tras sí a los discípulos, muere solo, abandonado e incluso negado y traicionado por los suyos.